Focaccia Mediterránea 

La focaccia es uno de esos panes que no pueden faltar en la cocina italiana: crujiente por fuera, tierna por dentro y aromatizada con hierbas y aceite de oliva. Perfecta como acompañamiento, para un aperitivo o como base para sandwiches gourmet, es un pan muy vistoso y lleno de sabor que puede lucir en cualquier mesa. 

  • 25 g de levadura fresca
  • 500 g de preparado sin gluten
  • 450 g de agua tibia
  • 5g de ajo molido
  • 5g de orégano
  • 3g de pimienta negra
  • 50g de aceite de oliva virgen extra
  • Tomates cherry
  • Cebolla
  • Sal en escamas 

Preparación

  • Activar la levadura: Disolvemos la levadura fresca en el agua tibia y dejamos reposar unos minutos hasta que se active.
  • Preparar la masa: En un bol grande o amasadora, añadimos el preparado sin gluten junto con las especias: ajo molido, orégano y pimienta negra. Mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
  • Manejar la masa: Preparamos un bol con agua para humedecer nuestras manos y facilitar la manipulación de la masa, que puede ser pegajosa.
  • Extender y fermentar: Colocamos la masa en una bandeja de horno y la extendemos hasta obtener un grosor uniforme que llegue a todas las esquinas. Dejamos fermentar durante unos 20 minutos.
  • Añadir toppings: Vertemos aceite de oliva por encima de la masa. Distribuimos sobre ella los tomates cherry y la cebolla cortada, y espolvoreamos con escamas de sal.
  • Hornear: Precalentamos el horno a 190ºC y horneamos durante aproximadamente 30 minutos, hasta que la focaccia esté dorada y crujiente por fuera.
  • Servir: Sacamos del horno y dejamos templar un poco antes de cortar y disfrutar. Ideal para acompañar comidas, como aperitivo o base de sándwiches.

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